taladradora eléctrica sin cable con batería y embrague mecánico limitador de fuerza

20 ejemplos de para qué sirve la taladradora eléctrica

Pocas herramientas son más versátiles que la taladradora eléctrica. Cuando menos, esta máquina de bricolaje tiene tantos usos como accesorios. ¿Y cuando más? No hay limites, ya que cada año los manitas aportan nuevas y originales ocurrencias. Cuando ya todo parecía inventado, descubrimos con sorpresa que el taladro se podía usar para otro trabajo raro y poco habitual. Así las cosas, he aquí algunos ejemplos de uso de la taladradora.

taladradora eléctrica con función percutor

Batir pintura

La taladradora queda convertida en una batidora de pintura al poner en su portabrocas una varilla de mezcla y anular el percutor. A partir de ahí, no hay más que insertar la hélice en el cubo de pintura y presionar el gatillo para remover el pigmento sedimentado del fondo o teñir con colorante una pintura blanca, por ejemplo.

Hacer cemento

La misma varilla de pintura sirve para hacer cemento con la taladradora. Pero, ojo, la máquina ha de ser potente para este uso. Si el motor se sobrecalienta, hay que parar. Una mejor herramienta para tal fin es la máquina de mezclar mortero, pues aunque gira con menor velocidad, también lo hace con más fuerza.

Lijar cantos rectos o curvos

Si bien existen platos y discos de lija para lijar superficies planas con el taladro, tal menester se desempeña mejor con lijadoras. Aun las más baratas rinden bien en esta labor. Sin embargo, con otro accesorio —un tambor de lija—, la taladradora sirve para lijar cantos de madera, a modo de fresadora de bordes.

Eliminar óxido

Comprar un cepillo de alambre en copa con vástago y acoplarlo en el portaherramientas de la taladradora es una buena forma de iniciar la dura tarea que es eliminar óxido de hierro. Si el trabajo se torna de veras pesado, el accesorio homólogo para la radial (disco de alambre para la amoladora) no tiene par. Y quien dice óxido dice pintura descascarillada...

Abrillantar zapatos

Sustituyendo el accesorio del supuesto anterior por uno con filamentos de nailon, como los de un cepillo de dientes, la taladradora eléctrica muta ahora para dar lugar a una eficaz máquina de abrillantar zapatos. Para dar el lustre final al betún, siempre cabe usar telas viejas o trapos de algodón.

Limpiar manchas de verdín

Ni tanto ni tan calvo. Usando un cepillo con púas de dureza intermedia, el servicio que ahora brinda la taladradora es el de limpiar las manchas de verdín, musgo, algas, etc., que proliferan en zonas húmedas orientadas al norte. Mano de santo también es rociar lejía diluida en agua y dejarla actuar unos minutos; en este caso, mejor cuando no dé el sol, pues es sabido que destruye el cloro.

Retorcer cable o alambre

Sea galvanizado o inoxidable, la resistencia mecánica de un alambre fino es limitada. Pero la unión hace la fuerza. Al retorcer varios alambres o cables entre sí en toda su longitud se consigue un resistente cable trenzado del que se puede colgar un proboscidio. Solamente hay que meter los cabos en el portabrocas del taladro y darle al botón...

Moler café

Que el café recién molido es más aromático nadie lo pone duda. Para moler el grano, existen molinillos de café manuales, como el tradicional de manivela, y eléctricos. Pero esta labor también se puede llevar a cabo con la misma eficacia girando el eje del accesorio de moler café con la taladradora de batería. Quien dice café dice semillas, canela en rama...

Sacar punta al lápiz

La manera más sencilla de sacar punta a un lapicero con una taladradora es sujetar su cuerpo de madera en el portabrocas y rotarlo en un tajalápices de mano. Pero ¿compensa? Quizás resulte más apropiado pergeñar algún artilugio que haga viable rotar el afilalápices, y no a la inversa.

Cultivar plantas

El barreno de excavar fue una de las primeras herramientas de perforar construidas por el hombre. Equipando una barrena en la máquina de taladrar, la herramienta se torna en un eficaz cultivador o plantador de bulbos. (En uno para vagos).

Pelar manzanas, patatas y otras hortalizas

Quien dio con este uso de la taladradora se inspiró, probablemente, en lo de sacar punta al lápiz... ¿Hay por casa un pelapatatas? Pues solo hay que ingeniar una forma de hacer girar la patata, la zanahoria, la manzana con el taladro para automatizar la labor. Pero no vale utilizar un cuchillo: la seguridad es lo primero.

Recargar la batería del móvil

En actividades al aire libre conviene llevar unos alicates plegables de supervivencia, esto sí. ¿Y si las cosas se ponen feas del todo? ¿Quizás sea buena idea incluir en la mochila un generador eléctrico de manivela para recargar la batería de litio del esmarfon? No lo vemos. Finalmente, si se echa también al macuto un taladro sin cable, ya no hará falta darle al manubrio. Magnífico, ¡supervivencia para sedentarios!

Abrir una botella de vino

Perdiose el sacacorchos. Calma, con un buen par de alicates y un tornillo ningún corcho se resiste. Paso 1) atornillar el tornillo en el centro del corcho usando la punta de atornillar apropiada. Paso 2) extraer con cuidado el corcho con las mordazas curvas de un alicate universal. Paso 3) beber el preciado néctar.

Trasegar

Hablando de beber vino... Las barricas se trasiegan cada pocos meses para liberar impurezas. Con una bomba de trasegar para taladradora eléctrica y unos pocos metros de manguera flexible, el trasvase es coser y cantar. Ojo, la flechita en el cuerpo de la bomba indica el sentido del flujo del líquido. Otro ojo, si se trasvasa aceite o hidrocarburos (diésel, gasolina), la bomba dura cuatro días.

Pulir el coche

El césped siempre se ve más verde al otro lado de la valla. Y el coche del vecino, más brillante. Nada que no arregle la taladradora eléctrica con un disco de pulir metal, un poco de pulimento líquido y un mucho de saber-cómo. De saber cómo eliminar swirls, remolinos, microrayaduras, claro.

Extraer un tornillo dañado

Usar un destornillador no es tan fácil como parece. Si así fuera, sería menos común toparse con tornillos dañados. Bueno, ¿cómo extraerlos cuando ya está hecha la pifia? Pues con el taladro eléctrico y un extractor de tornillos rotos, por ejemplo. No siempre funciona, no obstante. Se ha escrito mucho sobre esta labor, incluidos libros específicos.

Mecanizar metal, madera y plástico

Si bien los procesos de mecanizado por arranque de viruta se llevan a cabo en máquinas-herramientas como el torno o la fresadora, nunca faltan manitas que se fabrican su propia maquinaria casera para el taller usando un motor de lavadora, por ejemplo. O, por qué no, la propia taladradora, cuyo portaherramientas hará, entonces, las veces de mandril.

Afilar cuchillos

Antes de adentrarnos en usos raros de la taladradora aún más extraños que los ya vistos, vamos con uno muy común: afilar cuchillos de cocina. El accesorio para renovar el filo de la hoja está formado por una o dos muelas de afilar algo achaflanadas. Quien dice cuchillo de cocina dice herramientas de jardinería, cuchillas de cortacésped, etcétera.

Taladrar

El accesorio para perforar un material con el taladro se llama broca. Y la acción en sí, taladrar. En efecto, tal verbo se define como 'perforar un material usando un taladro'. Así pues, la taladradora sirve para taladrar. ¡Vaya!...

Pero decir agujerear es no decir nada. Pues ¿horadar qué? ¿Para qué? ¿A fin de qué?

Quitar remaches

Un remache se distingue de un tornillo por no ser desmontable. Para quitar un remache hay que taladrar la cabeza hasta separarla del núcleo del remache. Así es como se retira este elemento de fijación. Se puede usar, para ello, una broca para metal del mismo diámetro que el vástago del remache.

Poner remaches

Quien dice quitar remaches también habla de ponerlos. Para instalar un remache, primero se taladran las piezas por remachar con una broca coincidente con el diámetro del remache. Después, se expande la parte deformable del herraje con la ayuda de una remachadora.

Forzar una cerradura

Dicen las malas lenguas que solicitar los servicios de un cerrajero a las tres de la madrugada cuesta el hígado. Usar la broca de metal de los supuestos anteriores y una taladradora eléctrica es una forma más asequible de forzar la cerradura de casa si se han perdido las llaves. Este vídeo muestra cómo hacerlo.

Abrir un agujero guía en madera

Más adelante veremos otro sorprendente uso de la taladradora: atornillar. Pues bien, al usar tornillos para madera de diámetro mayor que 3 mm conviene perforar antes un agujero guía en la pieza. Esto previene que la madera se abra a lo largo de la veta por la presión del tornillo. Con el objeto de abrir orificios guía para tornillería, hay brocas especiales que permiten, incluso, avellanar la zona cónica de la cabeza.

Secar un árbol o hacer desaparecer su tocón

Una técnica de secar un árbol consiste en abrir orificios en el tronco con la taladradora eléctrica y una broca para madera de ø 10 mm. Después se inyecta en los agujeros un fertilizante nitrogenado. El hongo que crecerá en las perforaciones descompondrá la madera en unas semanas.

Colgar un cuadro, un estante o una barra de cortinas

Constituye uno de los usos más exóticos de la taladradora perforar paredes o tabiques al objeto de atornillar en ellas cuadros, baldas para libros o incluso barras para cortinas. Dos accesorios necesarios para este menester son los tacos de expansión y una broca para pared, por supuesto, con punta de carburo de wolframio.

Por cierto, este es el único trabajo de esta lista en el que se puede (y debe) activar la función de percusión de la taladradora.

Atornillar

Siempre que el giro de la taladrora sea reversible y siempre que tenga un embrague mecánico o, cuando menos, un regulador de velocidad en el gatillo, esta herramienta eléctrica servirá para atornillar.

Para atornillar con la taladradora hace falta un portapuntas. Y es mejor que sea magnético. Y, claro, puntas para atornillar.

Como atornilladora, el taladro sirve, por ejemplo, para ensamblar muebles de la cocina o los módulos de un armario de ropa. Quien eso dice también piensa en estanterías, mesas, sillas y el resto de mobiliario del hogar.

Por cambiar de tema, subamos al tejado. Allí la taladradora será efectiva para montar una cubierta de chapa con tornillos autoperforantes. O quizá para colgar de la pared la estructura de un aire acondicionado.

Ya en tierra firme, para el mantenimiento mecánico del coche útil resulta también el taladro. En este caso, preferiblemente de batería.

Con esta utilidad de la taladradora termina esta pequeña recopilación. A propósito, la herramienta electroportátil más potente para atornillar no es la taladradora, sino el atornillador de impacto.

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