caja de madera con varias herramientas de bricolaje en su interior

¿Qué llevar en la caja de herramientas?

¿Es mejor comprar una caja de herramientas vacía o un maletín completo que incluya lo esencial? Es un debate de interés, aunque no el tema de este artículo. El segundo paso que debe dar quien opte por la primera opción, en todo caso, es saber qué llevar en la caja de herramientas. He aquí, pues, 17 útiles de bricolaje absolutamente esenciales.

qué herramientas de bricolaje llevar en la caja

¿Por qué es importante escoger bien qué incluir en la caja de herramientas?

Las herramientas nos hicieron humanos. La tecnología, las máquinas y las herramientas son muy importantes para el ser humano, pues dependemos de ellas y las usamos a diario. Con todo, las herramientas no reciben la atención que merecen.

Sin ir más lejos, al seleccionar qué herramientas llevamos en la caja, estamos también acotando irremediablemente los trabajos y las reparaciones que podemos hacer. Por supuesto, siempre cabe efectuar ciertas tareas con útiles improvisados o las herramientas que tengamos a nuestro alcance —a veces de forma poco ortodoxa— para que hagan las veces de las específicas.

Pero otras veces salir del apuro sin contar con el utensilio apropiado es casi imposible. Y, así, en el empeño por salir del aprieto sin esta, más de una vez destruimos la herramienta improvisada.

Por tanto, ¿cómo elegir una caja de herramientas? No es tarea fácil. Las cajas completas son un buen punto de partida para quien aspire a manitas y busque su primer kit de bricolaje. Sin embargo, el manitas novel pronto descubre que a los maletines de herramientas manuales domésticas siempre les falta algún que otro útil. ¡Y a veces les sobra!

Una solución a lo anterior consiste en comprar una caja de herramientas vacía (o bolsa) y llenarla de aparejo básico. Así pues, en este artículo me propongo presentar unas herramientas básicas que llevar en la caja de herramientas. Ya llegará la hora de comprar el resto de utensilios; sin duda, antes o después se echarán en falta herramientas específicas para solventar tareas concretas.

¿Qué llevar en la caja de herramientas? 17 útiles de bricolaje básicos

Vamos con una lista de 17 herramientas esenciales que no deben faltar en tu caja de herramientas. Nunca dejes de llevarlas, pues nunca sobran.

Metro o cinta métrica

Metro o cinta métrica
El flexómetro es la herramienta de medición básica del manitas. El metro de la foto incluye freno y clip para el cinturón portaherramientas

Imprescindible en bricolaje, la cinta métrica hace falta para todo. ¿Pretendemos colgar unos cuadros? Usaremos sin duda un taladro percutor y tacos. Claro. Pero ¿cómo distribuirlos en la pared sin el metro? Y si vamos a colocar un estante para libros, ¿qué mejor útil que un metro para trazar el corte en la madera?

El metro solo sirve para medir. Sí. Pero es una de esas herramientas de las que se puede afirmar, sin exagerar, que resulta indispensable en cientos de tareas. Algunos ejemplos: alicatar el baño o la cocina, forrar con friso el desván, instalar un suelo de tarima flotante o fabricar muebles a medida. ¿Qué usaremos en estos casos para marcar las piezas? Pues el metro, por supuesto.

De 3, 5 u 8 m; con tope tradicional o magnético; en centímetros o pulgadas; con freno o sin él: lo importante es que nunca falte el metro en tu caja de herramientas.

Nivel torpedo (nivel de burbuja pequeño)

—Oye, ¿cómo se nivela un cuadro?
—Mira que la burbujita de aire se quede entre las dos rayas, ¡esa es la posición que buscas!

El nivel torpedo es un nivel de burbuja pequeño y corto, con extremos redondeados. Su base es a veces magnética. Apenas ocupa espacio en la caja de herramientas y conviene llevarlo en ella, por varios motivos.

Nivel de burbuja torpedo
El pequeño nivel torpedo cabe en cualquier caja de herramientas

Primero, no es posible guardar un nivel de burbuja largo en una caja de herramientas estándar. Segundo, en espacios estrechos solamente el nivel torpedo (con permiso del nivel láser) es capaz de sacar plomos y niveles. Tercero, para nivelar con mayor fiabilidad en trabajos de albañilería o carpintería, siempre lo puedes colocar sobre una regla larga.

A propósito, ¿sabes que algunos niveles torpedos tienen una ranura en V que ayuda a marcar el nivel de tuberías, barras de cortinas y otros objetos cilíndricos?

Destornillador de estrella

Destornillador de estrella y tornillo de cabeza con ranuras en cruz
El destornillador de estrella es obligatorio en toda caja de herramientas. Imagen: destornillador y tornillo Philips

Destornillador de estrella, para la mayoría; de ranuras en cruz, para los tiquismiquis; y Philips o Pozidrive, para los puristas que tienen en cuenta el ángulo de la ranura del tornillo y el número de muescas (cuatro u ocho). Pero no importa cómo llames al destornillador de estrella.

¡Ninguna caja de herramientas es tal si en su interior no encontramos un buen destornillador de estrella! ¿Nos hemos de quedar solamente con uno? Escojamos sin dudarlo un destornillador de cabeza Philips del n.º 2 (PH2).

Destornillador plano

Destornillador plano con cuello hexagonal
Ninguna caja de herramientas está completa sin contiene al menos un destornillador plano

El destornillador plano no es familiar directo del de estrella, pero es hermano de sangre de él, como lo fueron desde la infancia los emperadores mongoles Ganghis Khan y Yamuja. Amigos íntimos, compañeros inseparables: nunca viajan el uno sin el otro.

Por eso, en cualquier caja de herramientas decente encontraremos al menos un destornillador recto de tamaño mediano. Y si lo acompañan sus hermanos menores y mayores, pues mejor que mejor.

A propósito, el collarín hexagonal que algunos destornilladores planos incluyen en la base del vástago permite incrementar la fuerza con llaves fijas o inglesas.

Martillo de uñas

Herramienta para carpintería, martillo de uñas
El martillo de orejas o martillo de carpintero es otra herramienta básica para bricolaje

En una de las mayores elipsis temporales de la historia del cine, un hueso de homínido desaparece en la pantalla en 2001: Una odisea del espacio para dar paso a una nave espacial...

Una simple roca atada a un palo fue una rudimentaria herramienta usada por el ser humano. Y, como en la película, millones de años hicieron que esta evolucionase hasta convertirse en el actual martillo de uñas. ¿Cómo no llevarla, entonces, en la caja de herramientas?

También llamado martillo de carpintero o de orejas, el martillo de uñas es útil para clavar y extraer clavos. También sirve para golpear.

Por cierto, la cabeza nunca se afloja en los martillos de uña con mango de fibra de vidrio. Por su parte, el revestimiento de goma en la empuñadura amortigua los golpes y ayuda a prevenir una típica lesión de ebanistas y carpinteros: la epicondilits o codo de tenista.

Cúter de hoja retráctil

Cúter con cuchilla desechable y segmentable
La mayoría de los cúteres de cuchilla segmentable contienen un tronzacuchillas extraíble en la base

Aunque solo sea un cuchillo con hoja desechable y carcasa de metal o plástico, el cutter es muy valioso en bricolaje. Es de gran provecho por su ligereza y porque su cuchilla corta con rigor y precisión un sinfín de materiales.

Esta herramienta es apropiada para cortar suelos de corcho y paneles de revestimiento decorativos, pero el cúter también es útil para abrir los propios paquetes. Además, a modo de cuchillo de carpintero, esta herramienta sirve para marcar la madera antes de serrarla a contrahilo y evitar, así, dañar sus fibras. Goma, linóleo, tela asfáltica, cartón o papel tampoco son rivales para el cúter.

Ahora bien, ¿qué cúter escoger para nuestro lote de herramientas? Los de hoja en trapecio brindan dos extremos afilados. Mientras que aquellos con cuchilla recta tronzable posibilitan romper segmentos para renovar el filo de la punta a medida que se desgasta. Esto ayuda, por ejemplo, a prevenir el desgarro de las fibras del papel pintado cuando se usa como herramienta para empapelar paredes.

Llave inglesa

Llave inglesa o llave ajustable para tornillos hexagonales y tuercas
Llave inglesa de ajuste frontal, sin ella la caja de herramientas queda huérfana

¿Cómo llaman los ingleses a la llave inglesa? Pues con un nombre que describe mejor la herramienta: llave ajustable. Curiosamente, la primera patente del invento no es inglesa. El americano Solymon Merrick, de Springfield (Massachusetts), la registró el 17 de agosto de 1835.

La llave inglesa, en efecto, dispone de una mandíbula ajustable que permite apretar y aflojar tornillos y tuercas con distintos tamaños y formas de cabeza (hexagonal principalmente pero también cuadrada). Si bien para este menester son más apropiadas las llaves fijas, por su menor riesgo de deslizarse y redondear la cabeza esta herramienta todoterreno ofrece una ventaja evidente: apenas ocupa espacio en la caja de herramientas.

Por cierto, ¿cómo se usa la llave inglesa? Tirar de ella es mejor que empujarla. Además, se reduce el el peligro de dañar tuercas y tornillos si la fuerza se aplica sobre la boca fija.

Alicate universal

Alicate universal y rollo de alambre
Los alicates, palabra de origen árabe, ya se usaban en la Edad Media para torcer chapas y alambres y sujetar estas piezas para soldarlas

¿Quién se atreve a negarlo? El alicate universal es un útil primordial en toda caja de herramientas. La enjundia de los alicates reside en su aptitud para sujetar todo tipo de piezas y cortar cables, alambres, bridas de electricista, cuerda... Ahí es nada.

Esta herramienta presenta tres zonas bien diferenciadas. La primera, una prensa recta en el extremo, útil para sujtetar chapas, pletinas y partes planas en general. La segunda, una cavidad ovalada que, como la anterior, está estriada o texturizada para proporcionar un buen agarre y sirve para inmovilizar piezas cilíndricas o curvas (y estirar de ellas). La tercera, unas bocas afiladas apropiadas para cortar alambre y cable eléctrico, e incluso pelarlo ante la falta de una herramienta específica, como el pelacables.

El alicate universal es un utensilio que nos saca de un millón de apuros. Es vital, por ejemplo, para evitar que gire un tornillo pasante mientras apretamos con la llave inglesa la tuerca. Nos sirve para doblar alambre y fabricar un gancho casero. Posibilita también acoplar terminales y conectores sencillos a algunos hilos eléctricos (en sustitución de una crimpadora o tenaza de engastar). La lista de tareas de la que el alicate sale airoso es interminable. Por eso merece ser llevado en la caja de herramientas.

Lima y escofina

Si no fuera por el ruido, la sierra de sable y la radial serían dos magníficas herramientas eléctricas para escapar de la cárcel. Bueno, por eso, y porque se las reconoce al ocultarlas en el bolsillo del pantalón... Por su parte, el martillo de gemas que usa Tim Robbins para escapar de la prisión de Shawshank en Cadena perpetua solo sirve cuando la celda linda con el área de mantenimiento. Nos queda la lima.

La lima es fácil de esconder en una tarta. Y da gusto ver cómo se come el metal. Para desbastar velozmente unos barrotes macizos de acero, una lima redonda de picado doble (con ranuras en patrón diagonal) y grano grueso es sublime. Sin embargo, para nuestra caja de herramientas, comprar una lima entrefina plana o de media caña es posiblemente la elección más acertada.

Lima plana para metal con picado doble
Las estrías de una lima de simple efecto están inclinadas a 70º; en la lima de doble efecto, estas son cruzadas por un segundo patrón de estrías a 45º

En situaciones difíciles, una lima es apropiada para recuperar el filo mellado de una herramienta de corte (cuchillos, tijeras de podar, cortafríos de albañil). También vale un imperio para rebajar y ajustar piezas metálicas, por ejemplo, los huecos del resbalón o del cerrojo de la cerradura de una puerta. La escofina para madera, por su parte, es una especie de lima rápida útil para redondear espigas, suavizar bordes o labrar chaflanes, por ejemplo.

Juego de llaves Allen

Juego de llaves Allen básico para la caja de herramientas
Los juegos de llaves Allen largas con extremo de bola permiten apretar y aflojar tornillos en ángulos difíciles y lugares estrechos

Antaño era una llave usada casi en exclusiva por mecánicos para reparar motores de motos y ajustar los componentes de bicis. Hoy la llave Allen es esencial en la caja de herramientas, en buena parte gracias a la empresa sueca que popularizó el mueble en kit de fácil montaje.

Y es que, aunque la popular llave Ikea se incluye en cada mueble, ni mucho menos es la idónea para aflojar tornillos difíciles. Pero, además, nos hacen falta el resto de medidas. Porque, tras Ikea, son muchos los fabricantes —no solo de muebles— que han apostado por tornillos con rebaje hexagonal en la cabeza, al ser más fáciles de extraer que los de estrella.

Y hablando de medidas, las más usadas del juego de llaves Allen son las de 4, 5 y 6 mm. Existen dos tipos de juegos. Por un lado, tenemos el juego de llaves extraíbles con forma de L. Introducimos el extremo corto de la llave en L en el tornillo cuando necesitamos transmitir más fuerza. Es ideal para aflojar un tornillo duro o dar el apriete final, ya que nos permite usar toda la palma de la mano.

Por otro lado, las personas descuidadas (que parecen gozar dejando huérfanos lotes de herramientas) tal vez prefieran comprar el juego de llaves Allen desplegable. Como la navaja suiza, el kit de llaves hexagonales imperdibles tiene una ventaja añadida: la propia carcasa hace las veces de mango.

Cortafríos

Cincel de albañil
La herramienta básica para abrir canales y cortar chapa en frío es el cincel de albañil o cortafríos

Dijimos en la entradilla que la elección de las herramientas determina qué tareas podemos llevar a cabo. El poder del cincel o cortafríos es el de abrir rozas y huecos en paredes. Sin su ayuda no podremos picar, por ejemplo, la zona de azulejo recubre una toma de fontanería que pierde. Y tampoco podremos retirar una baldosa para su sustitución sin dañar las contiguas.

Sí. El cortafríos es la herramienta apropiada para abrir canales y en ningún caso hemos de usar para este menester el destornillador plano, a menos, claro, que el asunto sea capital y no tengamos a mano otro útil. Por eso, el cincel es otra de las herramientas básicas que no deben faltar en nuestra caja.

Pero ¿qué cincel es el óptimo para la caja de herramientas? Preferiblemente, el fabricado en acero al cromo-vanadio, con boca templada y doble bisel en la punta. De unos 20 cm de longitud y 15-25 mm de ancho.

Pero por muy bueno que sea un cortafríos, no podremos sacar partido de él sin nuestra siguiente herramienta: la maceta.

Maceta

Ni el destornillador sirve de cortafríos, ni el martillo de garras para golpearlo. La herramienta apropiada para golpear un cincel de albañil es la maza pequeña de una mano, en otras palabras, la maceta.

Una maceta es un martillo grande y resistente de mango corto. Corto es el adjetivo clave: permite controlar mejor el golpe. La cabeza de acero de una maceta, cuyo peso oscila entre 1 kg y 2 kg, es usable por ambos extremos. Por su parte, el mango de madera o fibra de vidrio es grueso y robusto, y suele tener base acampanada para evitar que la herramienta se escape de la mano al golpear. He aquí una maceta de 1400 g con mango de madera de haya:

Maceta
La base en forma de campana del mango de la maceta previene que la herramienta se escape de las manos (y caiga sobre la cabeza equivocada)

La maceta es útil en todo tipo de trabajos de demolición. Habitualmente se usa para golpear sobre cortafríos y punteros, pero también es útil por sí sola; por ejemplo, para romper el faldón de azulejos de una bañera para inspeccionar el desagüe. Es la versión pequeña de la maza larga, que se usa, por su peso (3-8 kg), con ambos brazos. Ante la falta de esta, la maceta sirve perfectamente para tirar un tabique o clavar un poste en el terreno duro del jardín (eso sí, con menor eficacia).

La maceta es pesada. Pese a ello, y por todo lo anterior, la maceta es otra de las herramientas esenciales que no deben faltar en la caja de útiles para reparaciones domésticas o bricolaje. Eso sí, imposible llevarla en una caja pequeña.

Linterna

Linterna de LED para bricolaje
¡Hágase la luz! La linterna ilumina espacios oscuros, es una herramienta esencial para bricolaje: la única que se mide en lúmenes

Como el machete de supervivencia que nos abre paso entre la maleza, la linterna es una herramienta que precede a las demás en muchas ocasiones. ¿Tal vez porque ilumina espacios oscuros? No solo eso (que también), ante todo, porque a la luz de la linterna las cosas se ven de otra manera...

¿Quién no ha intentado extraer un tornillo de uno de esos huecos profundos que impiden ver su cabeza? ¿Parecía ser Allen y resultó ser Torx? ¿O es que estaba pasado de rosca? Incluso cuando luce el sol, en esos espacios siempre domina la oscuridad. Pero el haz de luz de la linterna, bien dirigido, arrojará luz sobre el asunto. En cajones de persianas, en conductos y cuadros eléctricos, en el compartimento del motor del coche, en los apagones: ahí es donde la linterna se vuelve una herramienta inestimable.

Las pilas duraban poco en las siempre famélicas linternas de antaño (las de lámpara incandescente). Sin embargo, hoy las linternas de LED proporcionan una luz brillante y potente sin derrochar batería. El lumen, identificado por el símbolo lm, es la unidad que mide el flujo luminoso emitido por una fuente de luz. Cuantos más lúmenes tenga la linterna, mayor es su potencia luminosa.

Sierra para metales

Pequeña herramienta para cortar metal: sierra de arco
La pequeña sierra de arco para metal es una herramienta inestimable para serrar varillas, tornillos, chapas, barras de cortinas...

Sin una sierra para metales, aunque sea pequeña, la caja de herramientas no está completa. Vale la sierra de arco de hoja corta. Y también vale el mango aislado ajustable que sustenta la hoja en una mínima estructura. Lo importante es contar con un útil que nos permita cortar barras metálicas huecas (armarios de ropa, cortinas) o macizas (varillas roscadas, tornillos).

Los pequeños dientes de una hoja de sierra para metal cortan hierro, acero, aluminio, cobre. Pero también plástico, materiales blandos e incluso cuerda y cable eléctrico. Si bien no es la herramienta indicada, llegado el caso, la sierra para metales corta incluso molduras y listones de madera. Esto puede sacarnos del apuro a la hora de montar una mosquitera, por ejemplo.

Bimetálica o de acero al carbono, la hoja de la sierra corta sin dificultad tornillos con la rosca dañada, tuberías, clavos, pernos, bisagras... Un consejo, en espacios realmente reducidos cabe desmontar la hoja y usarla directamente. Eso sí, ¡ojo al reponerla!, los dientes deben mirar hacia delante; es decir, la sierra debe cortar en el movimiento de avance, no en el de retroceso.

Tijeras

Son pocas las cajas de herramientas completas que incluyen tijeras, pero algunas contienen entre la selección de útiles unas tijeras de cocina/oficina. Si bien eso es mejor que nada, tenemos derecho a unas tijeras de más entidad. Escojamos, por ejemplo, unas tijeras de electricista. Con ellas podremos cortar y pelar cables y manguera eléctrica.

Otras interesante herramienta que, de contar con ella, acabaremos tomando de la caja es la tijera cortachapas o tijera de hojalatero. Estas tijeras carecen de ojos; en sustitución de los anillos disponen de empuñadura recta. Ello las obliga, como las podadoras de jardinería, a confiarle al muelle la labor de abrir las hojas tras el corte.

Tijeras de hojalatero
Con unas tijeras de hojalatero medianas se pueden cortar metales blandos y chapas finas de acero (~ 0.6 mm)

Otro aspecto que diferencia a las tijeras cortachapa respecto a las de cocina y oficina es la robustez de las cuchillas. Con ellas se puede cortar chapas de latón, hojalata, cobre, y chapas delgadas de acero, pero también cartón, papel, cuerda, etcétera. Valen un imperio. ¡Te sacarán de muchos apuros!

Punzón

Hay quien la llama punzón. Y hay quien la llama lezna. Pero nos dará igual su nombre: es de todos modos una herramienta esencial que no debe faltar en la caja.

punzón
El punzón o lezna es un valioso instrumento para marcar, agujererar materiales y abrir pequeños agujeros

El punzón consta de un mango —unas veces de madera y otras veces de plástico— y una vara de acero muy puntiaguda y afilada. Se presiona sobre madera y materiales blandos para perforar pequeños agujeros.

En efecto, la punta del punzón corta y separa las fibras de la madera. Eso sirve, por ejemplo, para sustituir al agujero guía que se taladra antes de atornillar una tabla de madera (para impedir que se raje). De igual manera puede usarse para marcar el arranque del orificio cuando se perfora con taladro.

Capital para picar goma eva, caucho o corcho, el punzón es valioso por otro motivo, a saber: sustituye, por ejemplo, al rotulador tipo 8850 para marcar la posición del taco de expansión en objetos con agujeros pasantes estrechos. (Es muy común que no pasen por ellos ni el lápiz ni el rotulador permanente, pero difícil es que no pueda hacerlo la delgada aguja de la lezna).

Alicate de puntas finas

Alicate de puntas finas
El alicate de puntas finas es la herramienta ideal para doblar y tirar de cables eléctricos en huecos estrechos

Pinzas de punta o alicate puntiagudo son dos nombres del alicate de puntas finas, variante del universal que permite llegar a huecos estrechos y cavidades inalcanzables con la mano u otras herramientas. Por eso muchos fabricantes de cajas de herramientas llenas incluyen este útil en sus maletines. Es una herramienta que no debe faltar en el hogar.

El alicate de nariz larga, como el recto, tiene bocas cortacables sobre el eje. Estas son útiles para cortar bridas, cable eléctrico y alambre. Esta herramienta fundamental se fabrica en distintos largos pero, recuerda, los alicates de puntas finas son delicados y solo sirven para pequeñas aplicaciones. Se corre el riesgo de doblar las puntas o desalinearlas si se fuerza.

Por su anatomía, este alicate y el universal son de provecho para un filón inagotable de trabajos. Pero todo poder conlleva una gran responsabilidad. Como contrapartida, y no por casualidad, estas herramientas también están entre las peor usadas de la caja. No sirven para todo, en definitiva. Si se se abusa de ellos, cabe el riesgo de dañar la herramienta o la pieza de trabajo (hay que poner cuidado, por ejemplo, para no redondear la cabeza de un tornillo hexagonal).

Con esta herramienta de mano fundamental cerramos esta sección. Con esta selección de herramientas la caja ya no se ve tan vacía, pero sería un error considerar que está completa. De hecho, se puede llenar una caja de herramientas, pero nunca se completa...

Completando la caja de herramientas...

Para concluir, la caja de herramientas doméstica es, como hemos visto, muy personal. Nunca hay dos iguales. Y ni siquiera los fabricantes de cajas de herramientas completas coinciden en la selección de útiles. En esta entrada hemos esbozado un pequeño lote de utensilios, un conjunto esencial de herramientas que antes o después brindan servicio a su propietario. A partir de aquí, llenar la caja de herramientas es cosa tuya.

Herramientas en una ferretería

Tal vez consideres apropiado incluir un mechero, cuerda, bridas o alambre en alguno de los compartimentos de la caja. O quizás quieras guardar en ella un buscapolos, un pelacables y un multímetro o tester para reparaciones eléctricas. ¿Y por qué no un pie de rey para medir tornillos y clavos como lo hacen en tu ferretería?

Asimismo, un cepillo de púas de alambre, algún papel de lija, pinceles y pinzas en A son siempre útiles. Por último, lapicero y rotulador permanente son dos instrumentos que nunca ocupan lugar.

Seguridad en el uso de la herramienta de mano

Herramientas, bricolaje y seguridad son palabras que deben caminar de la mano. Es un error pensar que la herramienta de mano es menos peligrosa que la eléctrica. Cierto es que los protectores auditivos no hacen falta para quitar un tornillo. Pero, estacionaria o portátil, eléctrica o manual, el uso de la herramienta siempre conlleva un riesgo. Siempre.

De primeras, la protección ocular es fundamental. Al trabajar con martillos, por ejemplo, se pueden proyectar hacia ti fragmentos de la pieza (o incluso de la propia herramienta si es de mala calidad). Tales partículas son traicioneras: siempre buscan los ojos. Por tanto, junto a la caja de herramientas, o en su interior si caben, procura tener unas gafas de seguridad.

En segundo lugar, el riesgo de sufrir cortes y golpes es inherente a las herramientas de mano. El peligro es manifiesto al cortar con cúter o serrar con un serrucho, pero el destornillador que resbala del tornillo también puede lesionar la mano que soporta la pieza. Lo mismo ocurre con alicates, pinzas, tijeras... Por eso, otro EPI (Equipo de Protección Individual), que no debe faltar junto a la caja de herramientas domésticas es un par de guantes.

Por último, cuando la situación lo requiera, usa mascarilla de protección respiratoria. Lijar una mesa para pintarla, por ejemplo, parece inofensivo; sin embargo, el polvo de madera, blanda o dura, ya se ha relacionado con el desarrollo de cáncer de senos paranasales.

Con el capítulo de seguridad, concluye esta pequeña guía. Si has llegado hasta aquí, ¡gracias por leer el artículo! Si quieres, puedes valorarlo y compartirlo. Y también puedes dejar un comentario. ¿Qué herramienta consideras fundamental en tu caja?

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caja de madera con varias herramientas de bricolaje en su interior