cincel de albañilería y cortafríos de herrero

¿Qué diferencias hay entre un cincel de albañil y un cortafríos?

Si un herrero afirma que el cortafríos sirve para cortar metal sin calentarlo, la respuesta que da un albañil a la misma pregunta es otra. Y así es. En albañilería esta herramienta se usa, por ejemplo, para abrir rozas en tabiques y paredes.

El mismo herrero quizás nos disuada de usar el cortafríos para trabajar mampostería de piedra, hormigón o ladrillo. El albañil, en cambio, se sorprenderá por ello, ¡pues es justamente lo que usa para abrir huecos en muros y labrar materiales de construcción!

¿Así que cuál de los oficiales está errado? ¿Quién en lo cierto? Para descubrir las diferencias que existen entre el cortafríos del herrero y el cincel del albañil, exploraremos el origen de ambas palabras. Por el camino toparemos con herramientas de corte relacionadas: cizallas y tijeras.

El caesorium de la Antigua Roma

Alrededor del año 3000 a. C., surge en Mesopotamia una herramienta rudimentaria que nos recuerda a las tijeras de hoy. En ella dos hojas se deslizan, la una sobre la otra, para formar el punto de corte. Pero no rotan sobre un eje. Es más, el utensilio no tiene ojos en los que meter los dedos.

Las tijeras de entonces se parecían más a unas pinzas. En la base de su empuñadura, un resorte de anillo, o bien la curva formada por los mangos, se encargaba de recuperar la posición de las cuchillas.

Tijeras antiguas de la edad de hierro
Antiguas tijeras de la Edad del Hierro de origen vikingo

Aquellas tijeras antiguas evolucionan durante tres milenios. Hacia el siglo i EC, aparecen en la caja de herramientas de los romanos unas tijeras similares a las nuestras. Tal útil se llamaba en latín vulgar caesorium. Por cierto, aunque su nombre parece indicar lo contrario, y en contra de lo que cuenta la leyenda... ¡Julio César no nació por cesárea!

De las tijeras al cincel: cisoires, cisel, cisaille

La lengua francesa tomó prestado el caesorium romano para formar dos nuevas palabras: cisoire 'tijeras' y cisoires, con idéntico significado pero en plural. Al mezclarse la primera de ellas con tenaille 'tenazas', se llega a la cisaille, es decir, un 'tipo de tijeras grandes para cortar metal'. Lo que no es sino la actual cizalla cortavarillas:

Cizallas cortavarillas de tetracero y barras de acero corrugado
Obrero cortando las varillas corrugadas de un mallazo con unas cizallas cortavarillas

Pero volvamos al asunto del cincel y el cortafríos. La palabra cisoire deriva más tarde hacia cisel. Y aquí tenemos ya la base del cincel:

  • Un cincel es según el diccionario una 'barra de acero de unos 20 cm de largo con boca recta y doble bisel utilizada para labrar piedra y metal a golpe de martillo'.
  • Un cortafríos, a su vez, es un 'cincel fuerte que sirve para cortar hierro en frío y abrir agujeros en paredes a golpes de martillo'.

Sí, ¡una cuestión más liosa que la pata de un romano!

¿Son diferentes el cincel de albañil y el cortafríos?

Según lo visto cincel y cortafríos son sinónimos en la práctica. En efecto, ¡pero con ciertos matices!

El sufijo -frío de cortafríos se refiere sin duda a la forma de trabajar el metal. Esta herramienta es útil para cortar chapa metálica sin calentarla con soplete o en la forja. Además, sirve para quitar elementos de unión no desmontables como roblones y remaches. También permite romper tornillos, tuercas, varillas roscadas, etc. Esto resulta útil cuando la rosca o la cabeza de estos elementos se daña y ya no es posible quitarlos sin destruirlos.

En cuanto al cincel de albañil, merece atención especial por su utilidad el de pala ancha. Se trata de un cincel ideal para cortar ladrillos macizos a mano cuando no se cuenta con una radial o sierra de agua. Ayuda a ello su base ancha de unos 8 cm. También es apropiado para abrir rozas en tabiques huecos y paredes blandas.

Por otro lado, el cincel de electricista ofrece lo opuesto. Su boca estrecha y un cuerpo extralargo lo capacitan para abrir rozas estrechas y huecos pequeños para las cajas de los mecanismos eléctricos de la vivienda.

Tipos de cinceles y cortafríos
1. Cortafríos de obra. 2. Cincel de chapista. 3. Cincel ancho de albañil. 4. Cincel de electricista

Características del cuerpo y del material de la herramienta

Dedicamos, para acabar, unas palabras al cuerpo y el material de los cinceles y los cortafríos. De entrada, el núcleo puede ser de sección octogonal o rectangular; grueso o delgado. Cuanto mayor sea su grosor, mejor se transmite la fuerza del golpe del martillo hasta la punta del cincel.

En segundo lugar, el material usado para fabricar ambos instrumentos suele ser acero endurecido al cromo vanadio si la herramientas es de calidad. Además, el acero se trata térmicamente (temple, revenido) para modificar las propiedades del material en las partes clave del cincel, es decir: punta y cabeza.

Y aquí hacemos una pausa obligada para hablar de seguridad.

Seguridad en el uso de cinceles y cortafríos

Sobra decirlo: la punta del cincel tiene que ser dura y resistente. De lo contrario no se abre paso a través del material.

¿Pero qué ocurre con la cabeza? Pues sucede lo opuesto. Es mejor que la cabeza sea blanda y deformable, porque así se previene que fragmentos de la cabeza de seta del cincel se proyecten hacia la cara del operario como resultado de los golpes de martillo. Estos proyectiles de metal salen despedidos con velocidad y violencia. Y son sumamente peligrosos, pues siempre buscan los ojos.

Así, algunos cortafríos y cinceles incluyen una tapa de plástico que evita la típica deformación en forma de seta de la cabeza. Otros incluyen un protector más ancho que, si bien no lo evita, sirve para proteger la mano. Con todo, el uso de gafas de seguridad es obligatorio. No en vano, las esquirlas también pueden desprenderse del material que se trabaja.

Cortafríos con protector y muro de ladrillo
Operario abriendo un hueco en un muro de ladrillo con un cortafríos con protector de mano

Por último, como se apuntaba en la introducción, no es buena idea cortar metal con un cincel ya usado en albañilería, ya que el filo se mella enseguida. A partir de ahí, el corte deja de ser fino y preciso. Por el contrario, no es impedimento reciclar un viejo cortafríos de herrero para abrir rozas y huecos en paredes. ¿Y si han de desempeñarse ambos menesteres? ¡Nada como contar con una herramienta específica para cada tarea!

En conclusión, cincel y cortafríos son dos nombres para una misma herramienta. Una herramienta que, por cierto, podemos considerar la versión manual del martillo demoledor eléctrico o neumático.

Comentarios

  • El cincel ancho que mostráis con el número tres se denominaba hace algunos años espada de cantero, ya que era el habitual para aplanar superficies en piedra por los picapedreros o canteros de rocas.

    Ignasi samon forgas
  • Muchas gracias por el aporte, Ignasi. Un saludo.

    Carlos

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