mineral de galena mena del plomo

Intoxicaciones por pinturas con plomo

Como la madera, el metal es material que requiere protección contra la corrosión. A menos, claro, que sea resistente a la oxidación, como lo son el latón y el acero inoxidable. Solían contener plomo los esmaltes para metal, así como las pinturas para madera.

Seguramente nos venga ahora a la cabeza el célebre minio de plomo, esa pintura cuyo naranja recuerda a la cabecera de Tecnitool. Pero el protector para metales con minio es solo una de tantas pinturas que contienen o, mejor dicho, contenían plomo.

Repasar qué pinturas contienen plomo y ofrecer pautas para evitar intoxicarse con este metal pesado son los fines de este artículo.

Minio de plomo, un protector tradicional para hierro y acero

Fue el geólogo Esper Larsen quien descubrió el litargirio en 1917 en el Cucamonga. El minio, en cambio, es un mineral sin fecha de descubrimiento que ya era conocido y usado por el hombre en la prehistoria. A veces se confunden porque ambos tienen un característico tono rojizo-anaranjado.

Según la receta tradicional 40-10-40-10, se mezclaban minio, litargirio, aceite de linaza y aguarrás en las proporciones respectivas para obtener una pintura protectora para metales muy eficaz... Y también muy tóxica. Porque ese 10 % de litargirio que se añadía al 40 % de mineral de minio no era sino un óxido de plomo, como también lo era aquel.

De aquella fórmula resultaba una pintura aceitosa que tardaba días en secar, es cierto, pero que una vez endurecida formaba una resistente capa que protegía verjas, puertas y vigas de la crudeza de la intemperie. Todavía aparecen semienterrados en descampados hierros de rejas —u otras carpinterías metálicas— tratadas en su momento con minio... y hoy en perfecto estado. ¡Ya le gustaría al sustituto sintético del minio...!

En efecto, tendremos que renovar más a menudo el minio sintético que sustituye al auténtico minio de plomo. No es poco consuelo, por supuesto, que a diferencia de aquel no perjudique la salud. Por cierto, tanto tiempo no ha pasado desde que Titán dejó de vender el célebre minio de plomo naranja Titanlux:

Minio de plomo titanlux

El blanco y mortífero albayalde

Pero el minio naranja era un poco feo y solía usarse solo como imprimación... ¡Así que cambiemos de color! La palabra albayalde viene del árabe al-bayud. Este término significa 'blanco' y, en efecto, el albayalde también es conocido como blanco de plomo, cerusa o blanquíbolo.

El albayalde es un ingrediente de pinturas hoy prohibido en muchos países por causar envenenamiento por plomo. Sin embargo, a diferencia del minio y el litargirio, el blanco de cerusa no es un óxido, sino un carbonato básico de plomo.

Desde la antigüedad se usó este carbonato de plomo como pigmento blanco en pinturas artísticas. De hecho, fue durante siglos el único blanco de calidad de pinturas al óleo. También se usaba para pintar paredes y, lo que es peor, para fabricar ungüento de albayalde, ¡una pomada contra las infecciones!

En el xix el blanco de plomo fue el pigmento más usado en Europa para pintar edificios, a pesar de saberse desde el xvii que podía causar saturnismo, grave envenenamiento que se da cuando el plomo entra en el organismo. Hoy lo sustituyen el dioxido de titanio y el sulfuro de cinc, dos pigmentos blancos magníficos y más seguros.

Cómo evitar intoxicarse con pinturas con plomo

Pero ¿de qué forma se intoxica uno con plomo? ¿Cómo entra en el organismo el metal que le da el peso —y el nombre— a la plomada del albañil? Hay que decir, de entrada, que se producen más intoxicaciones al quitar pinturas de plomo que al aplicarlas...

En primer lugar, el punto de ebullición del plomo es de 1749 ºC. Lo que significa que a temperatura ambiente no desprende vapores. De hecho, tampoco se da el riesgo de inahalar vapor de plomo en la soldadura electrónica con hilo de estaño-plomo (por el mismo motivo).

Ahora bien: sí se producen intoxicaciones por ingerir restos de plomo que quedan en las manos después de trabajar con sustancias contaminadas con este material. Así pues, téngase en cuenta siempre que se use soldador de estaño o cautín para vidrieras emplomadas o, en nuestro caso, al aplicar o retirar pinturas con plomo, la recomendación de evitar comer y fumar.

Pared pintada con pintura con plomo
Pintura con cerusa de plomo descascarillada en la pared de una vivienda anterior a 1948.
Foto de Lamiot (modificada), Wikimedia Commons. Licencia: CC BY 3.0.

En segundo lugar, el plomo puede aspirarse al quemar maderas o metales pintados con pinturas al plomo. El metal pesado también puede entrar en el organismo al desbastar hierros tratados con minio, al lijar maderas decoradas con cerusa o al demoler paredes pintadas con albayalde.

Quemar pintura con plomo debe evitarse a toda costa. Por otra parte, sin importar si se usan tacos y esponjas de lija, lijadoras o amoladoras para llevar a cabo tareas de desbaste, se utilizarán guantes y EPI de protección respiratoria.

Colofón

La foto que abre el artículo es un cristal de galena. La galena es una de las principales menas del plomo. Las primeras radios, llamadas radios de galena, se llamaban así por usar semiconductores de sulfuro de plomo para rectificar la señal AM.

Para acabar, y a modo de curiosidad, minio es una palabra que viene de Minium. Así se llamaba en latín al río Miño. Las principales minas romanas de minio se encontraban junto al río Minium; de ahí el nombre del mineral y, por antonomasia, el de la pintura protectora para metales.

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