avellanador cónico para metal de varios filos para metal y madera

Avellanadores cónicos para metal y madera

Al revés que en madera, el borde de un taladro en metal o plástico es afilado y suele quedar con rebaba. Aparte de fea a la vista, la cortante e irregular rebaba dificulta el ensamble de las piezas y el asiento del tornillo. Para quitarla y matar el filo del borde, se usan herramientas de corte como el avellanador cónico.

Juego de avellanadores cónicos en acero rápido HSS

La importancia del avellanado

En fabricación mecánica el avellanado (símbolo: ⌵) es el proceso de cortar un agujero cónico en la superficie de un objeto. Aunque es posible hacer la operación con una broca espiral para metal, existe una herramienta de corte específica: el avellanador.

El chaflán o bisel que el avellanador labra en el borde de un taladro mejora su acabado y lo hace menos inseguro. El avellanado, además, permite enrasar tornillos de cabeza cónica. Para ello, el ángulo de la punta de la herramienta debe ser igual que el de base de la cabeza del tornillo.

Y no importa si las piezas se unen con tornillos de asiento plano. De igual modo es aconsejable matar la arista cortante de los taladros. Primero, por seguridad. Segundo, porque aumenta la superficie de contacto con la arandela o la cabeza del tornillo y entre las piezas planas intercaladas de un montaje mecánico.

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Tipos de avellanado

Para enrasar un tornillo con la superficie de un objeto, se corta un hueco o rebaje en la pieza coincidente con la forma de la cabeza. Si esta es cilíndrica, la operación se llama contrataladro (Figura 1) y se lleva a cabo, por ejemplo, con un avellanador recto de espiga.

Tipos de rebajes para cabezas de tornillos
Figura 1. Avellanado y contrataladro.

Sin embargo, suele ser más habitual el avellanado en forma de cono. Se distinguen varios tipos de avellanado cónico según el ángulo de la punta (Figura 2). El ángulo para los tornillos avellanados de rosca métrica, por ejemplo, es de 90º.

Tipos de avellanado en cono según el ángulo de la cabeza del tornillo
Figura 2. Tipos de avellanado cónico según el ángulo.

El avellanador cónico

El avellanador cónico más simple consta de dos conos invertidos atravesados por un agujero en diagonal y un mango cilíndrico. La intersección de la superficie cónica de la herramienta y el orificio forma los filos del avellanador de agujero pasante (Figura 3).

Tipos de avellanadores cónicos
Figura 3. Tipos de avellanadores cónicos. Flor y tornillo pasante.

Por otra parte, el avellanador cónico de flor posee varias aristas de corte que facilitan el centrado y dejan un mejor acabado. Esta herramienta es más difícil de fabricar y, por tanto, más cara que la de agujero pasante.

En ambos casos, el diámetro máximo de corte corresponde con la parte cilíndrica de la cabeza del avellanador. La ficha técnica de ciertos avellanadores cónicos —por ejemplo: los de punta truncada y agujero pasante— indica también el diámetro mínimo.

Material y recubrimiento

Como pasa con las brocas para metal, a la hora de comprar un avellanador cónico, el material en que se fabrica y su recubrimiento determinan el precio y la calidad de la herramienta.

Los avellanadores suelen fabricarse en acero de corte rápido o HSS por sus siglas en inglés (High Speed Steel). Entre los recubrimientos más comunes está el nitruro de titanio. El propósito de esta película es reducir la fricción para, así, aumentar la resistencia del avellanador al calor.

Avellanadores cónicos de acero rápido
Juego de avellanadores cónicos de 90º en acero rápido (HSS) DIN 335 C.

Mango

El estándar DIN 335, Avellanadores de 90º, establece varios tipos de mangos. El más común es el mango cilíndrico (DIN 335 C), apropiado para taladros eléctricos o de batería.

Por otra parte, el mango del avellanador DIN 335 D de cono Morse es apropiado para taladros de columna.

Ventajas. Por qué comprar esta herramienta

Para achaflanar un taladro, siempre cabe usar una broca de mayor diámetro que la usada para perforar el orificio. Ahora bien: es desaconsejable recurrir a este truco porque las brocas para metal se afilan en ángulo de 118º (metales blandos) o de 135º (duros).

Aunque suene contrario a la lógica, cuanto más afilada sea la punta de una broca, más lento taladra. La razón es que las aristas de corte son más largas y la herramienta arranca más material en cada pasada.

En otras palabras, pasarse al avellanar con brocas es fácil porque su punta es más plana que la del avellanador cónico. Al ser este más afilado —el estándar es de 90º—, se ve forzado a cortar más metal, trabaja más lento y, por tanto, es más fácil de controlar.

Una segunda razón para comprar esta herramienta es que un solo útil posibilita avellanar taladros de distintas medidas. Una tercera es poder igualar el ángulo de la punta con el de la cabeza cónica de la tornillería para madera o metal, (lo que no es posible con la broca).

Tornillos de cabeza avellanada

Reflexiones sobre el filo de los taladros

Al taladrar materiales duros y compactos —metal, porcelana, vidrio, ciertos plásticos— se forman en el borde aristas cortantes y peligrosas. No poseen esta facultad materiales blandos o esponjosos como la espuma de poliuretano, la madera, el caucho, el corcho o la goma eva.

Sin embargo, un borde solo actúa como filo si el ángulo entre las paredes del taladro y la superficie es recto o agudo. Un avellanador cónico de 90º, por ejemplo, crea un área intermedia entre la superficie y la pared del agujero en la cual se suman 45º a la horizontal para, acto seguido, restarlos en la vertical.

De resultas, la arista original formada por el ángulo de 90º desaparece. En su lugar, se obtienen en su lugar dos aristas, más seguras, formadas por la intersección de dos planos a 135º.

Por cierto, ¿cuál sería un buen ejemplo de la capacidad cortante de los filos de un taladro? ¡Pues el propio avellanador de agujero pasante!

Avellanador cónico de agujero pasante

Colofón y resumen

El avellanador cónico o barrena de punta sirve para matar el filo de los taladros y practicar rebajes en la superficie de un objeto. Este hueco permite enrasar tirafondos y tornillos avellanados, pernos roscados, etc. Pero también mejora el asiento de roblones, arandelas y piezas planas al eliminar la rebaba superficial.

Entre otros materiales, con esta herramienta de corte se puede avellanar:

  • acero al carbono
  • fundición de hierro
  • metales blandos: aluminio, cobre, latón
  • madera y derivados (MDF)
  • plásticos

Avellanado en metal

Además de los ya vistos, la industria emplea avellanadores de precisión, con ajuste micrométrico de profundidad. El tope de estos instrumentos, cuya escala de ajuste es muy similar a la del micrométro o tornillo de Palmer, impide que se perfore más de la cuenta.

Para acabar, si se ha de reafilar un avellanador cónico, muchos de los consejos sobre el afilado de brocas para metal son aplicables. Por ejemplo, aparte del ángulo de la punta, hay que respetar el destalonado. Un ángulo de destalonado de 10-15º permite que exista una holgura entre la herramienta y la superficie de la pieza. De lo contrario el avellanador no corta, sino que roza.

En todo caso, se puede rectificar ligeramente el filo sujetando el avellanador en un tornillo de banco y retocando las aristas de corte con una lima fina para metal plana (avellanador multifilo) o redonda (agujero pasante), eso sí, con cuidado de no alterar la forma.

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