¿Existe la caja de herramientas perfecta?
Perfecta sería aquella caja en la que caben todas tus herramientas y que, sin ser pesada, no te obliga a revolver para dar con lo que buscas. Por ejemplo, como el maletín universal de herramientas en el que cada útil ocupa su lugar... Si hablamos de una caja vacía, no hay que remover Roma con Santiago para comprobar que tal cosa no existe. Pero todo tiene solución en la vida.

Foto de Acabashi (Wikipedia). Licencia: CC BY-SA 4.0
La caja de herramientas perfecta es algo personal
La marca de la caja de herramientas importa, pero no lo es todo a la hora de escogerla. Por más señas, y para ahondar en la definición introductoria, citamos otros criterios que considerar:
- Tamaño: cuanto más grande la caja, más herramientas caben en ella. Es de cajón. Pero esta propiedad está reñida con la siguiente.
- Peso: depende del tamaño; mucho influye también el material con que se fabrica.
- Material: no solo establece el peso de la caja, también su resistencia, así como la protección de las herramientas.
- Diseño: cajas de herramientas de estilo cantiléver —donde todo queda a la vista— son superiores a diseños como el de bandeja extraíble, que obliga a retirar esta primero y a remover, después, las herramientas de arriba para alcanzar las del fondo.
Los fabricantes buscan equilibrar la balanza. Pero ellos mejor que nadie saben que tal cosa es imposible: una caja de herramientas grande siempre resulta más pesada y difícil de transportar que otra más pequeña.
Las cajas de herramientas con ruedas llegaron para solventar lo del peso. Pero ¿son eficaces? ¿O quizás solo añaden más hierro al asunto?
Y hablando de hierro, todo el mundo sabe que las cajas de chapa son las más robustas. Pero tampoco nadie ignora que son las más pesadas. He aquí el precio a pagar: la gravedad juega, de nuevo, en contra de la excelente protección de la herramientas.
Por tanto, una caja de herramientas podrá ser aceptable, buena o muy buena. Pero la perfecta solo existirá a título individual: la caja herramental perfecta para mi tal vez resulte nefasta para ti.
En busca de la mejor caja de herramientas: forma y tamaño
¿Maleta, caja, mochila, bolsa, torre o arcón? Otro argumento en contra de la perfección es la forma de la caja de herramientas. Si el diseño de algo es perfecto, es decir, si no tiene defectos, la industria carece de motivos para cambiarlo.

Por ejemplo, un taladro podrá tener o no percutor; recibirá la corriente eléctrica por cable o podrá generarla a partir de energía química almacenada en su batería, pero es casi seguro que su carcasa adoptará forma de pistola y tendrá por interruptor un gatillo. Dicha anatomía —por cierto, inventada en 1917 por Black & Decker— presenta menos pegas que la recta, hoy solo usada en atornilladores de baja potencia.
Las herramientas, en cambio, se guardan en cajas de herramientas, pero también en mochilas, bolsas, torres de cajones y maletines. Eso por no hablar del arcón con ruedas y asa telescópica. Es más: existen incluso cajas de herramientas específicas para furgonetas y camionetas pick-up.
Así, para el técnico que repara electrodomésticos, la forma perfecta de llevar sus herramientas esenciales quizá sea una mochila fuerte con varios departamentos y bolsillos. En cambio, el instalador que precisa por su trabajo de transportar máquinas eléctricas optará por un carro con ruedas. ¿Y el mecánico? Su opción favorita podría ser un taller móvil de cajones.

Conclusión
La caja de herramientas es tan personal como las propias herramientas. Comoquiera que debatir sobre este asunto supone destapar la caja de Pandora o discurrir sobre si el acero flota en el agua, ¿qué opinas tú del asunto?
¿Cuál es para ti la caja de herramientas perfecta? ¡Déjanos tu comentario!